Mercaderes de la Duda: cambio climático

He pasado la mayor parte de esta semana en Oxford, en una reunión del programa de Cambio Climático de la Agencia Espacial Europea. Trabajo en este programa desde hace 9 años. Aunque no soy experto en física de la atmósfera, he leído y escuchado a tanta gente que trabaja en temas de cambio climático como para reconocerme razonablemente informado de la cuestión. A lo largo de estos años, no he asistido a ninguna presentación que pusiera en evidencia el rigor científico sobre la existencia ni sobre la atribución del cambio climático. Tampoco he leído ningún informe de las instituciones más prestigiosas en investigación y predicción del clima que lo hicieran.
Por tanto, cuando alguien me envía un enlace a uno de esos blogs donde los escépticos de esta cuestión siguen propagando dudas, mi primera impresión es de una cierta desazón: tantos años y tantos científicos de primer nivel trabajando y publicando sobre esta cuestión y parece que la opinión pública sigue poniendo en la misma balanza dos opiniones que están a una enorme distancia.
Variaciones temperatura. Fuente NASA GISS
El origen de esa confusión parece ser el apoyo que los medios dan a los llamados escépticos, algunos de ellos con cierto conocimiento del problema, que se presentan como científicos artificialmente excluidos del debate académico por su posición crítica. Nos hemos acostumbrado tanto a los debates de ignorantes en los medios, que parece necesario presentar siempre dos posiciones de cualquier cuestión, como si la verdad fuera fruto del promedio estadístico. Recomiendo leer un libro que repasa con bastante detalle la controversia sobre el cambio climático y otras cuestiones ambientales. Tiene el significativo título de "Mercaderes de la Duda", ya que repasa el impacto de científicos estadounidenses que han contribuido a retrasar decisiones de envergadura, sembrando la duda en los medios. El prestigio de un científico es tan grande que se aplica a temas que no necesariamente conoce bien, avalando posiciones que puedan enfrentar al estado más avanzado del conocimiento de un problema y prevenir medidas que reduzcan los impactos negativos de ese problema. Ocurrió con el tabaco, con la capa de ozono y con el invierno nuclear. Ahora está ocurrido con el cambio climático. Pero lo importante no son las opiniones de un científico, sino la solidez de su explicación de las observaciones. Una teoría cientifica solo es válida en la medida en que da sentido a lo que comprobamos empíricamente. Indicar que hay lagunas o cuestiones que aún no conocemos bien no debería retrasar las decisiones para actuar, por un elemental principio de precaución.
Resumo los argumentos de los escépticos del cambio climático. En sucesivas entradas iré contestando con más detalle a cada una de ellas:
1. No existe cambio climático, las observaciones meteorológicas son fruto de la variabilidad natural del clima. Este argumento cada vez es menos utilizado, ante la evidencia de las series de múltiples variables (temperatura del suelo y del agua, extensión de glaciares, casquetes polaeres, etc.) que tenemos disponibles.
2. Es fruto de factores naturales, puesto que ha habido otros cambios climáticos en la historia del planeta. Lo segundo es cierto, lo primero debería basarse en indicarnos qué factores naturales están ahora actuando. Ninguno de los conocidos es ahora significativo.
3. El CO2 no es un gas contaminante y es necesario para la vida en el planeta pero no altera el clima. Lo primero es cierto, lo segundo no. Ya el premio nobel de química Arrhenius demostró que el CO2 es un gas de efecto invernadero, el más denso en la atmósfera, después del vapor de agua, y por tanto el que ahora tiene un mayor efecto de calentamiento global. No hay ninguna duda científica sobre el incremento de su densidad como consecuencia de emisiones de origen humano.
4. El cambio climático tendrá efectos positivos, porque mas temperatura beneficia el crecimiento de los cultivos y la vegetación. Cierto que en diversos lugares aumentará la producción agrícola, pero en otros disminuirá por las altas temperaturas, además del impacto que éstas tienen sobre el aumento del nivel del mar, la disponibilidad de agua dulce y los impactos en la salud. Ha habido ciertamente otras épocas del planeta en las que había una temperatura más alta que la que se prevé ahora, pero sin presencia humana ni al ritmo de cambio que medimos ahora.
Acabo la entrada con el testimonio de una niña que parece no tener dudas sobre la ciencia del cambio climático, pero sí sobre nuestra capacidad de afrontarlo. No plantea argumentos científicos, sino éticos. Vale la pena escucharla y reflexionar sobre lo que está diciendo:


Comentarios

  1. Enhorabuena por la inciativa de empezar Blog. Coincido contigo en que me produce una enorme desazón cuando oigo comentarios de que no hay cambio climático con seguridad "pseudocientífica" y coincido con Greta Thunberg en afirmar que ya no estamos en un tiempo de esperanza si no de acción!

    ResponderEliminar
  2. Buenos días,
    Estimado Profesor Chuvieco,
    reciba mi admiración y respeto.
    Le platico que he estado viendo, aparte de su Blog, la cátedra que usted dirige de ética ambiental.
    En la universidad de Alcalá de Henares.
    Le cuento que soy profesor de Ética Profesión y Ciudadanía.
    Mucho me gustaría Acudir a un curso o Congreso, que hiciéreis.
    Le comento que me interesa mucho poder abrir una cátedra de ética ambiental por acá
    Tampico, Tamaulipas. México
    ( dr_loria@hotmail.com)
    Saludos cordiales.
    Prof. Dr. Agustín Loría Argáiz.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Manifiesto por una ecología integral

Falacias sobre los coches eléctricos (1): emisiones