El covid-19 y el cuidado de la naturaleza

He participado esta semana en un tribunal de oposición. En el debate sobre el proyecto docente presentado por la candidata (muy competente, por cierto), volvió a salir un tema que he escuchado en varias ocasiones desde que se inició la pandemia del covid-19: que de alguna manera es consecuencia de la degradación de la naturaleza y de la pérdida de biodiversidad, causada -en buena medida- por nuestro consumo desorbitado. Vaya por delante que me parece muy grave el deterioro ambiental que observamos en las últimas décadas y que estoy firmemente convencido de la necesidad de revertir este proceso. Sin embargo, no acabo de ver la relación científica entre pandemia y deterioro ambiental. Tiendo a sospechar de los defensores de una postura, por más de acuerdo que esté con ella, cuando utilizan cualquier argumento socialmente relevante para promover su agenda. Creo que no se pueden emplear argumentos débiles ni siquiera para defender la verdad.
En este caso concreto, he leído algunos comentarios sobre el origen de la enfermedad que no acaban de convencerme. Parece que sería consecuencia de un virus animal transmitido al ser humano como consecuencia de una interacción que no debería ocurrir (estar demasiado cercanos a la vida silvestre). Por un lado, en estos momentos sigue sin aclararse el origen del virus, que también podría ser fruto de una investigación humana que ha acabado en desastre. Esa hipótesis, aún no completamente rebatida, más bien pondría la crítica en los excesos de la ciencia cuando no tiene referentes éticos (no olvidemos que el laboratorio de Wuhan se dedica a investigación biomilitar). Este tema me parece especialmente relevante y me llama la atención que poca gente lo haya empleado: el virus sería una consecuencia de perder de vista que no podemos rediseñar genéticamente la naturaleza a nuestro antojo.
Por otro lado, aún asumiendo que fuera de origen animal, no parece que la propagación del virus seleccione los territorios menos degradados ambientalmente. De hecho, una de las regiones donde los efectos de la pandemia pueden ser devastadores es el Amazonas, la zona de mayor riqueza ambiental del planeta, donde las poblaciones indígenas están siendo severamente afectadas.
Otro aspecto que me hace reflexionar es la visión histórica de las pandemias. Si ahora la degradación ambiental es más intensa que en cualquier otro periodo de la Historia, no es cierto que esta pandemia sea la más grave, ni en proporción de afectados, ni de víctimas. Lógicamente ahora las condiciones sanitarias son mucho mejores que hace 10 siglos, pero las pandemias históricas causadas por virus (desde la viruela hasta la sarampión o la gripe de 1918) o por bacterias (peste negra, colera) no parece que se limitaran a las zonas más degradadas ambientalmente, transmitiéndose por un mundo mucho menos degradado ambientalmente que el nuestro. Tampoco hay que olvidar que una de las enfermedades que causa más muertes actualmente, la malaria, se da principalmente en países tropicales, en regiones con gran biodiversidad.
En resumen, me llama la atención que se utilice el argumento de la conservación ambiental en relación a la pandemia del covid-19. Habría que presentar otros más sólidos. Creo que hay otras muchas razones de mayor peso, algunos de los cuales también afectan a la salud: sabemos que la contaminación del aire, del suelo o del agua causa millones de muertes anualmente. Sería suficiente para que cambiemos nuestro comportamiento depredador (o dejemos de ser cómplices en el de otros), pero todavía me parece mejor razón pensar que deberíamos cambiar porque estamos deteriorando nuestra casa, en la que convivimos con otras personas y otros seres vivos. No es preciso acudir a la emergencia para cambiar de valores. Como indiqué en una entrada reciente, sigo convencido de que mueve mucho más el amor que el miedo.
Al ser cuestionada sobre la pandemia de covid-19, Goodall afirmó que “nuestro desprecio por la naturaleza y nuestra falta de respeto por los animales, con quienes tendríamos que compartir el planeta, son los que han causado esta pandemia, presagiada desde hace mucho tiempo”. https://www.milenio.com/ciencia-y-salud/medioambiente/covid-19-castigo-de-la-naturaleza-goodall
Al ser cuestionada sobre la pandemia de covid-19, Goodall afirmó que “nuestro desprecio por la naturaleza y nuestra falta de respeto por los animales, con quienes tendríamos que compartir el planeta, son los que han causado esta pandemia, presagiada desde hace mucho tiempo”. https://www.milenio.com/ciencia-y-salud/medioambiente/covid-19-castigo-de-la-naturaleza-goodall

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